Y este es mi delirio:

30.9.13

Soy idiota.

Porque te cuido las 24hs y a ti se te olvida mi cumpleaños.
Porque te abrazo cuando te sientes vencido pero a ti solo te importan tus amigos.
Porque me pongo guapa cada día. Para ti. Pero a ti te interesa más el escote de la vecina del segundo.
Porque te preparo la comida más rica. Y ni siquiera me avisas cuando no vienes a comer.
Porque te espero cada noche con los brazos abiertos. Y a ti solo se te abre la boca.
Soy idiota.. porque mi corazón te sigue esperando, sabiendo que no vas a volver nunca más.

11.4.13

Hoy.

Hoy se levantó más temprano de lo habitual y miró a su alrededor. Todo es  igual, idéntico a ayer. Nada ha cambiado. El mismo cansancio, las mismas nulas ganas de levantarse para hacer "algo útil". Las mismas ganas de seguir durmiendo, de pasar de recoger la ropa, de poner la lavadora y de irse a trabajar.
Las mismas arrugas (expresiones de vida) que ayer.  Pero aún cansada, se levanta, se mira al espejo, canturrea, se ducha, se perfuma, se pone guapa.  Y sale a la calle con sueño, pero con una sonrisa.
Porque aparentemente nada ha cambiado, pero:
Hoy ya no necesita aditivos para enfrentarse a la vida ni a los vivos. Hoy los problemas siguen siendo como "ayer", pero hoy tiene fuerzas para resolverlos con el mismo miedo aunque sin la cobardía que ayer la atenazaba.
Hoy cumple (con orgullo) tres años de LIBERTAD.

28.1.13

Aguantarse.



"Es que ahora no aguantáis ná". Le dijo.  La miró perpleja con esa mirada que usa quien no sabe bien si  lo que ha oido es cierto. Con los ojos bien abiertos le preguntó: Perdona? Cómo dices? - "Que ahora no aguantáis 'ná', que enseguida os cansáis."
Un escalofrío recorrió su espalda cuando se dio cuenta de que eso se lo estaba diciendo una mujer una generación más mayor. Esa generación de mujeres que lo tuvieron tan difícil para todo, excepto para criar solas a sus hijos. Para eso no les ponían pegas. Aquellas que aguantaban todo lo aguantable y lo inaguantable. Las que tenían que pedir permiso para sacar dinero de su cuenta. Las que no contaban para firmar las notas de sus hijos, esos que apenas conocían a su padre pero que era la única autoridad posible en esa SU casa. Las que soportaban malas palabras, malas caras y malos gestos. Alguna bofetada "merecida"  Pero eso sí:  Aguantaban!
Queridísima Señora: Tiene usted razón. No vamos a aguantar "ná". No permitiremos el pisoteo, ni el zarandeo, ni siquiera el emocional. Somos lo suficientemente capaces de sostener miradas y hasta  vidas. Ya lo hacemos a diario. Como usted, pero a usted le hicieron creer que no, que era una inútil incapaz de nada.
Lo sentimos por usted, quizás no lo comprenda. Pero lo de las cárceles en vida puede que fuera moderno en sus tiempos. Pero ahora (afortunadamente) son otros.


23.10.12

Nada.

- "Qué te pasa?"
- "Nada, no me pasa nada. Ya no me pasa.. nada." 
Y mientras giraba sobre sus talones dirigiéndose a la puerta, notó clavados en su espalda sus ojos atónitos e incrédulos, esos que un día amó tanto.

25.5.12

No me preguntes porqué.


Pero hoy me he levantado de un humor de perros. A veces me pasa. Me apetece torturar a alguien. Y lo digo así, fríamente, sin ningún tipo de sensación. Lo digo cero grados, ni frío ni calor... Lo digo sin más.
Y no sé porqué. A lo mejor influye que no duermo, o que las cosas de tanto que me duelen han dejado de dolerme o que he decidido construirme por fin esa coraza que tenía pendiente hace tiempo. No lo sé.. 
Pero hoy me apetecía torturar a alguien y lo he conseguido. Y  la verdad es que ha sido más fácil de lo que pensaba... 
Y ahora cerraré los ojos y me haré la dormida. No me apetece que me veas llorar mientras me sigo torturando.. otro poquito más.